De estreno

Esta semana me he inaugurado. Sí, le metí un tajo a la cinta que me paralizaba ante la idea de hablar en público y desbordé palabras. Lo hice en los primeros de los diez talleres que voy a impartir sobre Xornalismo na Escolaun programa organizado por el COXG y la obra social La Caixa. Se trata de una experiencia que desde hace algunos años tiene gran acogida en los institutos de Cataluña y de Madrid y que este curso ha comenzado también en Galicia.

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3º y 4º de la ESO

Reconozco que caí en uno de lo típicos errores de la veteranía, el de dar cosas por supuestas; demasiadas cosas, quizás. Pero es que no estoy acostumbrada a la adolescencia; de hecho, detesto ese período de granos y hormonas, así que quizás me excedí en lo denso de mi exposición.

Eso pensaba, al menos, desde el prejuicio de una edad y de una generación que pasa de todo, en general y del periodismo, en particular. Una para ver y otra para aprender.

Vale, evidentemente no os voy a decir que me recitaron a Kapuscinski, ni me lo recitaron ni tienen la más remota idea de quién es; hablamos de chicos y chicas de 3º y 4º de la ESO, pero comprobar cómo protestan, al unísono, contra la Ley Mordaza; cómo se enfrentan entre ellos a la hora de decidir si los whatsapp de la reina Letizia a su «compi yogui» son o no publicables o cómo perciben, según sean chico o chica, la información que se da sobre violencia de género; excesiva, para ellos, justa y mal enfocada, para ellas te pone los pies en la tierra, te descubre una realidad que, en principio, presenta síntomas a tener muy positivamente en cuenta.

Hubo de todo, como en botica, pero allá van ya más de 100 chavales, que se ganaron todo mi respeto y de los que me llevo el aprobado con nota. Rectifico y reoriento, no obstante, algunas cuestiones y ciertas dinámicas pensando ya en las siguientes sesiones. Quiero solventar, por ejemplo, el mensaje subliminal que me hace llegar una de las alumnas, lectora asidua de «contrainformación», que me acusa de «periodista burguesa».

Bascuas

Un ratito más respirando el mar mientras acabo la birra y seguro que se me ocurre alguna respuesta 😉

 

 

 

 

 

 

 

Mujeres fuera de agenda

Se han muerto en las semanas de celebración del 8 de Marzo, el Día de la Mujer. Se han muerto, en algún caso, por muerte natural, no sin antes haber padecido los rigores de una historia que algunos se empeñan en que siga careciendo de memoria. Representan distintas generaciones y distintas luchas; tanto es así que, por ejemplo, en el caso de las jóvenes asesinadas en Montañita, su única reivindicación era algo tan simple como  disfrutar de la vida.

Desde este espacio me gusta hacer preguntas y lo que me planteo, en esta ocasión, es ¿cuántos habéis oído algo sobre estos decesos, más allá de las redes o de los espacios más morbosos de crónica negra?

Las cuatro defendían causas universales, luchaban por un mundo más justo tanto para hombres como para mujeres. No era un trabajo fácil; la democracia, la libertad individual, la identidad de un pueblo, aunque parezcan conquistas ya alcanzadas, siguen requiriendo de una ardua y constante labor de vigilancia y puesta a punto. Dieron su vida, por tanto, por todos y todas nosotros; la perdieron, sin embargo, por hacerlo desde el género equivocado. 

¡Hoy, va por ellas!

Berta Cáceres

Berta Cáceres, líder hondureña que amplificó la voz de los indígenas lencas

Carmen lafuente

Carmen Lafuente, Otra flor en el jardín de las 13 Rosas 

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Marina Menegazzo y María José Coni, Viajaban Solitas

 

Nota: Foto de portada, La Vanguardia